jueves, 9 de julio de 2009

Baldur's Gate



Nunca he recomendado un juego en mi vida. Pero el caso es que este de acá es fantástico.

Ya sé que mientras leen este post pensarán que mi vida es bastante patética por preocuparme más de un mundo irreal que del verdadero, pero no importa.

El dichoso juego es bastante antiguo. Se llama Baldur's Gate. Salió al mercado en 1998 y lo conocí ese mismo año, mi primer año de universidad.

Me encantó.

Por supuesto que cuando en el 2000 salió la segunda parte (que no es otra versión de la primera sino una real continuación y conclusión de la historia que empezó en la primera entrega del juego) me quedé pegadazo también.

El juego está ubicado en el imaginario mundo de calabozos y dragones (medieval fantástico - con dragones, enanos, elfos, magos, etc.). Pero eso no es lo que te atrapa.
Tampoco los gráficos, pues a pesar de ser cumplidores, no son espectaculares en ningún sentido.

Lo especial de este juego es que es un verdadero juego de rol.
Me explico:

Al iniciar un juego nuevo creas un personaje de un género, raza, profesión y características físicas y de personalidad determinadas. Y el mundo del juego REACCIONA a ese personaje.

Los habitantes del mundo de tratan bien o mal dependiendo de estas características y sus particulares preferencias. A uno puede que no le gusten los elfos y te trata mal si eres elfo; o puedes encontrarte con una mujer que desprecia a los hombres, etc.

Además, el juego tiene la variable "reputación", de modo que si haces cosas buenas tu reputación sube y , si es lo suficientemente alta, la gente se acerca a hablarte, te hacen descuentos en las tiendas y hasta te construyen estatuas.

Y si haces cosas malas la gente te desprecia, se niegan a atenderte en las tiendas o si lo hacen te suben los precios, lo niños huyen de tí en la calle y por último le ponen precio a tu cabeza y cada vez que entras a la ciudad la policía trata de arrestarte.

Lo importante es que el juego no te obliga a ser bueno ni malo. Puedes hacer lo que quieras. El juego solo reacciona ante lo que haces.

El juego ni siquiera te pide que agarres a palazos a todo lo que encuentres para resolver problemas como en la mayoría de juegos de Calabozos y Dragones. Casi todo tiene una forma de resolverse de manera pacífica. Y casi todo, también, puede acabar en violencia. Ya depende de las desiciones del jugador.

Con respecto a tu profesión; se te abrirán diferentes puertas y trabajos dependiendo de la profesión que elegiste. A un mago lo contratan para trabajos diferentes que a un bárbaro o a un ladrón.

Además estos trabajos son todos opcionales (los puedes tomar o no) y cada uno de ellos abre las puertas a otros nuevos, todos opcionales también.

Además están tus compañeros de grupo, personajes creados por el juego que encuentras en diferentes lugares y se te unen o no, según tú lo decidas. Hay en total 16. Todos con diferentes personalidades, profesiones, historias y objetivos. Pero solo puedes llevar contigo a 5 cada vez, de modo que hay que escoger.

Cada uno de ellos tiene sus propios objetivos y cosas que quiere hacer, y tú puedes o no ayudarlos, si quieres.

Además de esto los personajes reaccionan al trato que le das. Si tratas a uno muy mal se puede ir, si lo tratas bien pueden hacerse buenos amigos (los personajes tienen conversaciones que podrían parecer verdaderas, contigo) o incluso enamorarse de tí - aunque esto último solo sucede con personajes del sexo opuesto.

Por último, los personajes también reaccionan ante tu reputación, de modo que los personajes buenos estarán felices con una buena reputación y molestos con una mala. De hecho, si tu reputación es demasiado mala, los personajes buenos simplemente te abandonan.

Lo opuesto pasa con los personajes malos, a quienes les encante tener mala reputación y reniegan y se quejan ante una reputación muy buena (heroica).

Esta misma riqueza de interacción se da entre los mismos personajes. Así, dependiendo de sus personalidades, se pueden hacer amigos, enamorarse o incluso matarse entre ellos. Es un buen consejo escoger un grupo que vea la vida más o menos de manera similar, para que no se agarren a espadazos entre ellos un día. Aunque a veces los insultos que se intercambian son entretenidos.

De modo que uno puede escoger diferentes grupos y conocer a diferentes personajes a lo largo del juego.

Hay tantas historias y trabajos y personajes en este juego que uno tranquilamente puede jugarlo por 40 o 50 horas antes de acabarlo, y nunca se vuelve repetitivo.

Lo que más me gusta de este juego es que se puede volver a jugar una y otra y otra vez, creando un personaje diferente, y tomando diferentes decisiones, y el juego será completamente diferente cada vez.

Definitivamente el mejor juego de computadora que he jugado en mi vida.

Me afana tanto que hace un mes lo pedí vía Amazon (xq ya es tan antiguo que ya no lo encuentras ni en Wilson) y casi no salgo de mi casa en las tardes - y eso que ya lo había jugado antes 2 veces-.

Les regalo unos screenshots para que tengan una idea de lo que hablo.









Gracias por leer hasta acá.

Ahora me voy a jugar.

viernes, 3 de julio de 2009

La Porcina

Y llegó la gripe porcina.

Cuando solo eran rumores me asusté, como el resto del mundo, supongo. Pensé que ésta sí que era la pandemis temida por décadas, la que arrasaría con millones de personas en cuestión de 2 semanas. La que iba a hacer que la influenza española de principios del siglo 20 fuera solo un resfriadito. Una plaga que iba a cambiar el mundo como lo conocemos para siempre

Aunque nunca fui de los que andaba con máscara a pesar de ese temor (y sí que vi gente con máscara en el colegio donde trabajo!). Y una vez que se probó qe la mortandad provoada por la enfermedad era bajísima, hasta me atreví a ir al cine a ver el estreno de Wolverine, y con una pareja de amigos casados que tenía a la esposa embarazada de 8 meses ni más ni menos. Y no pasó nada.

Todo parecía indicar que la porcina era una lejana enfermedad que pasaba en otros países in a galaxy far, far away.

Hasta que los chicos de colegio se empezaron a ir de viaje de promoción.

En el colegio donde trabajo se fueron de viaje al Cuzco, así que no hubo problema. Pero otros colegios se fueron al Caribe - foco infeccioso de la enfermedad-. Cuando la gente es bruta, hace brutaliades y no hay nada que añadir.
Los chicos por supuesto se movieron como quisieron en el Caribe, chuparon y tragaron cunto pudieron y se chaparon a cuanta gente les atracó, sin distinción de raza, credo u orientación sexual; y volvieron al Perú.
En el Perú hicieron también más o menos lo mismo que en su viaje de prom, pero con los chicos de mi colegio.
Resulado: Porcina en los colegios particulares, muchos de los cuales tuvieron que cerrarse.
Y adivinen qué, el Santa María (donde yo trabajo) también cayó en la porcina. Y cerró una semana.

Lo que la gente deja de tomar en cuenta, es que no solo los alumnos se contagian, sino también y sobretodo, los profesores. Los profesores, a los ojos del resto de la sociedad, no somos gente. Somos entes, parte de la maquinaria del colegio, unos seres sin vida propia que simplemente cumplen una función pesada pero necesaria. Por lo tanto, nadie pregunta si a ellos -que no se parrandearon en el Caribe, sino por el contrario, trataron de evitar que los inmaduros que tienen a su cargo se quemaran todas las neuronas de una sola inalada en el viaje de prom- les contagiaron la porcina.

Pues sí, nos contagiaron la porcina a nosotros también.
Cama 3 días con fiebre 40 y dolores musculares atroces (casi no me podía mover). Sudaba constantemente, tosía y estornudaba al mismo tiempo y el estómago me declaró la guerra.
3 días.

Pero sobrevevimos. Y volvimos a las aulas sin ningún reconocimiento. De hecho, como perdimos una semana de clase por la enfermedad que nos contagiaron los critters, como premio a nuestra abnegación, vamos a trabajar este lunes, a pesar de que no debería haber clases por ser el día del maestro.

Gracias gripe porcina.

Al menos ahora ya tengo los anticuerpos y no me preocuparé por una pandemia hasta que otro virus mute en el cuerpo de otro animal. De repente la próxima gripe la trae el perro.